domingo, 27 de marzo de 2011

Tu beso.

Abro lo ojos y me explota una sonrisa.
Que se deriva de ti. De tu recuerdo. De haberte visto. 
De aquellos labios que, casi con torpeza, volvieron a unirse. 
De aquel beso suave y repleto de ternura que me exaltaba las ganas de gritar. 
De no dejarte ir. 
De aceptar lo inaceptable. 
Lo que me quise negar.
Que tanto te quise ocultar... 
                               Pero no tengo opción. 


Ahora sentimos la verdad.
 Ámame. 

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