martes, 27 de marzo de 2012

Que no he sabido...

Y entonces llega el momento en que ni siquiera logró retratar, en letras, lo que mis ojos están gritando... Lo que, por dentro, me rasguña. Me carcome. Me permite maldecirme. Aquello que me incita a descubrirme frente a ti... Pero lo callo. Y finjo. Y actuó con la alegría que debería impregnarme en este momento. Esa alegría por ti que, mi egoísmo, no me permite sentir... porque te quiero aquí. Te quiero aquí... Te quiero sintiendo un deseo por no alejarte de mis brazos. Posesionado por tus instintos. Transformado por pensamientos que te lleven a evolucionar tu atracción por mi... 


2 comentarios: